jueves, 23 de noviembre de 2017

Las calles aledañas a Sol tendrán un sentido único para los peatones durante la Navidad

[Y nadie ha pensado trasladar Cortylandia o descentralizar las actividades económicas revitalizando los barrios periféricos?]


La Policía Municipal vigilará que los viandantes no puedan andar en contra sentido


F. JAVIER BARROSO
23-nov-2017

Aglomeración de personas en la calle de Preciados el pasado diciembre. 
La Policía Municipal de la capital va a poner en marcha estas próximas navidades un novedoso sistema para evitar las aglomeraciones de personas que se registran todos los años en la Puerta del Sol y en las calles aledañas, según ha confirmado esta mañana el inspector jefe del cuerpo, Teodoro Pérez. Los peatones sólo podrán andar en un único sentido en las calles de Preciados y del Carmen en los días de mayor afluencia de personas. [...]

Leer más... El País

El protocolo de Madrid no frena la contaminación

PABLO GIL
23-nov-2017



El protocolo contra la contaminación del Ayuntamiento de Madrid no está ayudando a reducir los índices de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire. Pese a que se están aplicando sus medidas de manera ininterrumpida desde el pasado día 16, la contaminación ha aumentado durante la última semana y el pasado martes por la noche alcanzó niveles muy elevados.
La del martes podría considerarse, de hecho, como la jornada con más contaminación del año por NO2 en la capital. Ese día, ocho de las 24 estaciones de medición superaron los 200 microgramos por metro cúbico (mg/m3), que es el límite que se estima peligroso para la salud; no fueron picos aislados, sino que se repitieron en varias horas, y en un caso, el de Villaverde, durante cinco horas consecutivas; además, la estación de Fernández Ladreda (Plaza Elíptica) registró un máximo de 331 mg/m3 (que no es el máximo anual, cifrado en 349 mg/m3 hace un mes).
El protocolo del Ayuntamiento, en funcionamiento desde el 1 de febrero del año pasado, tampoco está evitando que 2017 se vaya a cerrar muy probablemente coníndices de NO2 superiores a los de 2016.
A fecha de 21 noviembre, la mitad de las estaciones municipales de medición superan el valor límite anual para la protección de la salud, que se establece en 40 mg/m3 de media, y otras tres estaciones están en el límite. La ley, por medio de una normativa europea y otra nacional, exige que no se supere esa cantidad.

Madrid incumple la legislación sobre calidad del aire

La legislación sobre calidad del aire también establece que el valor límite horario de 200 mg/m3 no debe superarse más de 18 horas al año en ninguna estación. Es algo que ya incumplen, de largo, tres estaciones de la capital: la de Fernández Ladreda lo ha superado 66 horas este año, mientras que las de Escuelas Aguirre (en la confluencia de la calles Alcalá y O'Donnell) y Ramón y Cajal (en su cruce con Príncipe de Vergara) lo han hecho en 39 ocasiones cada una. Pronto podrían ser cuatro estaciones las que hubieran incumplido la norma, pues la de Cuatro Caminos ya ha sobrepasado ese umbral 17 veces.
La Comisión Europea ya advirtió en febrero pasado a España que debe resolver el «incumplimiento constante» de los límites de NO2 en Madrid o se expone a sanciones.
«El protocolo evita que suba aún más la contaminación, pero no provoca que baje», explica el investigador Fernando Martín, jefe de la división de contaminación atmosférica del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). Opina lo mismo Juan Bárcena, de Ecologistas en Acción. «Estas medidas están mitigando un poco la contaminación», opina. «Probablemente están minimizando el problema, pero es clarísimo que no lo resuelven».

Reforma del protocolo

El Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, dirigida por Inés Sabanés, está trabajando en una reforma del protocolo, con el objetivo de hacerlo más restrictivo. Se implantaría durante el primer trimestre de 2018.
El actual dispositivo de 24 estaciones de medición del Ayuntamiento funciona desde el año 2010, por lo que sería muy complejo poder comparar los registros con fechas anteriores. En el contexto de esta década, es muy probable que 2017 se cierre con más contaminación por NO2 que 2012, 2013, 2014 y 2016, pese a que este año se están aplicando las medidas del protocolo.
El valor límite horario de 200 mg/m3 ya se ha superado en 249 ocasiones durante 2017, mientras que en 2012 se superó 173 veces, en 2013 se limitó a 169, en 2014 se alcanzó 215 veces y en 2016, 222.
La tasa media de NO2 en la atmósfera durante esos cuatro años también fue inferior a la que en estos momentos se registra en Madrid. Si en 2012 y en 2016 la media fueron 39 mg/m3 y en 2013 y 2014 fue de 35, en estos momentos la media se sitúa en 39,7 mg/m3.
Comparar los datos totales de años anteriores con 2017 es incorrecto, está claro. Aún quedan 39 días para terminar el año, pero es cierto que en la actualidad las medias son elevadas y que diciembre es un mes que padece tradicionalmente registros muy elevados de polución.

Tráfico elevado, pese a las restricciones

Hasta ahora, las medidas de limitación del tráfico, considerado el principal factor de las emisiones de NO2, han provocado una disminución leve de la circulaciónpor la ciudad. El escenario 2, que prohíbe el aparcamiento en la zona del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), además de limitar la velocidad en M-30 y accesos, apenas deja huella en la cantidad de desplazamientos, según datos del Ayuntamiento, con disminuciones de entre el 3 y el 5%.
El escenario 3, que prohíbe la circulación de la mitad de los vehículos privados en función de su número de matrícula, y que sí podría tener un impacto efectivo sobre el volumen de tráfico en la ciudad, sólo se ha aplicado en una ocasión hasta ahora, el 29 de diciembre de 2016.
«La aplicación del escenario 3 tiene unos efectos más claros de cierta reducción de la contaminación», dice el investigador del Ciemat. En su opinión, sólo se logra una disminución del NO2 con una restricción de ese tipo o si «las medidas se aplican antes», de un modo preventivo, «y no esperando a que los niveles suban».
El portavoz de Ecologistas también cree que la prohibición de circulación de la mitad de los coches es efectiva, y que los escenarios 1 y 2 «apenas tienen incidencia». Considera por ello que es necesario «endurecer» el protocolo y que ahora «se está atacando la periferia del problema pero no el meollo. El protocolo es un quiero y no puedo que ha ayudado a concienciar a la gente pero que no está solucionando el problema».
Las mediciones en la ciudad, además, no son en absoluto homogéneas. De hecho, existen varios puntos negros que desde 2010 marcan los máximos anuales y de media y que convierten a sus vecinos en los más expuestos de Madrid a la contaminación. Son las estaciones de Fernández Ladreda, Escuelas Aguirre y Ramón y Cajal.
El problema ya no sólo afecta a la capital, sino que se está expandiendo por el resto de la región, en concreto en dirección al sur y al corredor del Henares. Esta semana se han superado los 200 mg/m3 en Getafe en cuatro ocasiones y los 180 mg/m3 en Coslada y Alcalá de Henares.
Fuente: El Mundo

CCOO y UGT inician la campaña #AhoraLoPúblico en Madrid

El viernes 24 de noviembre (a las 11 horas) frente al Ministerio de Hacienda (c/ Alcalá, 5) comienza una campaña conjunta de movilizaciones por la recuperación de los derechos y condiciones laborales del personal de los servicios públicos.


El Área pública de CCOO y la Federación de empleadas y empleados de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT han acordado iniciar una campaña conjunta de movilizaciones bajo el lema “Ahora: salarios, empleo público y derechos”.
El calendario de acciones comienza mañana viernes, con una concentración frente al Ministerio de Hacienda en Madrid, que coincidirá con concentraciones frente a las delegaciones de Hacienda en todas las capitales de provincia y continuará el 14 de diciembre con una concentración en Madrid, sin descartar otras acciones de carácter sectorial.
CCOO y UGT reclaman que se recupere la negociación colectiva en todas las Administraciones Públicas para abordar cuestiones como jornadas, incapacidad temporal (IT), salud laboral, igualdad, formación, acción social, etc.
Fuente: CCOO Madrid

Por la dignidad a pie de barrio

Por Jaime Cedrún



Quien dude sobre qué fue la Transición puede preguntar, o incluso leer un poco, sobre la reciente historia de Madrid y sus barrios. Casi dos años exactos tuvieron que transcurrir desde la muerte de Franco para que se legalizara la Federación de Asociaciones de Vecinos de Madrid, hoy Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM). Una prueba más de que el militar golpista murió en la cama y el franquismo en las calles. El pasado 2 de noviembre hemos celebrado que hace cuarenta años culminaba una historia de luchas y represión con la legalización de una pata fundamental para la llegada de la democracia.
A mediados de los años sesenta Madrid era infravivienda, chabolismo y barro. Alentados por las incipientes Comisiones Obreras y otras organizaciones de trabajadores; por esa iglesia de base, de curas obreros y por un Partido Comunista tan clandestino como activo, fueron surgiendo asociaciones de vecinos para clamar dignidad.
A finales de aquella década, miles y miles de personas se fueron asentando en las afueras de la capital y en los pueblos limítrofes del sur y el este de la región. Semidescampados en los que de noche se levantaban chabolas, porque si se fabricaban de día eran derribadas, se convirtieron en el caldo de cultivo humano y anónimo que empujó la democracia. En esos barrios luchadores estuvo el músculo, invisibilizado por la historia, que protagonizó la Transición.
En Palomeras Bajas se conformó la primera asociación en 1968 bordeando la legalidad. En dos años se crearon otras veinte asociaciones en barrios como Moratalaz, Orcasitas, San Blas, Puente de Vallecas…, y en municipios como Alcalá de Henares, San Sebastián de los Reyes, Leganés, Getafe... Los despachos de jóvenes abogados y abogadas, como los asesinados de Atocha, hervían redactando estatutos para las asociaciones vecinales, paralelamente a la FAMPA Giner de los Ríos (que también ha cumplido cuarenta años) y defendiendo sindicalistas, fundamentalmente de las clandestinas Comisiones Obreras.
“Dad a Dios lo que es de Dios y a los vecinos, las asociaciones que son de los vecinos”, rezaba un artesano cartel de la época en el tiempo en que estalló la chispa. En 1975, muerto Franco, el franquismo intentaba tomar posiciones. Quizá a día de hoy puede parecer mentira, pero la legislación dejaba a la ciudadanía al arbitrio de alcaldes impuestos y no mediante elecciones. Además, explotó el fraude del pan, que llevó a los barrios a la “guerra del pan”.
Aunque también a día de hoy pueda parecer mentira, hace cuarenta años el pan lo era todo. Era un alimento básico con precio regulado. El problema surgió cuando responsables políticos del franquismo ocuparon puestos en las asociaciones de panaderos y posibilitaron el fraude reduciendo el peso de la popular barra de pan, “la pistola”. Tras comprobar el fraude, las asociaciones explotaron en un momento en que, además, la inflación se desbordaba. Moratalaz se echó a la calle y se llevó a cabo un boicot.
Paralelamente, coincidiendo con la festividad de San Isidro de 1976, las asociaciones organizaron una excursión a Aranjuez. Una jornada fundamentalmente familiar y festiva, que también tuvo una parte reivindicativa. A la hora de volver a casa, la Guardia Civil, sin venir a cuento, realizó brutales cargas contra las personas congregadas.
La indignación era tan grande como la euforia. Los barrios eran una olla a presión en los que se luchaba por el pan, contra la carestía de la vida. Pero también por viviendas dignas, por asfaltar calles y aceras y evitar que niños y niñas murieran electrocutados, como sucedió en Móstoles por el estado de las farolas. Se luchaba por unos centros sanitarios que eran inexistentes, más allá del centro de la capital, porque las personas morían camino del hospital; como un niño que falleció también desangrado desde la misma localidad tras tener un accidente. Había que luchar por un transporte público cuando el coche privado era artículo de lujo al alcance de muy pocos. Se luchaba por espacios verdes en vez de lodazales y por la creación de escuelas o por libros de texto al alcance de unos bolsillos que estaban vacíos.
Momento clave sería la histórica manifestación que congregó a más de 50.000 personas en la madrileña calle Preciados el 22 de junio de 1976. Allí se clamó por todas las justas reivindicaciones de los barrios y por la Democracia.
Aún habría que esperar un año largo para la legalización de la Federación de las asociaciones vecinales. Una institución que hoy, con 277 entidades federadas y 120.000 personas asociadas, mantiene sus principios, atendiendo problemas no tan diferentes a los de entonces. La crisis revivió el asociacionismo vecinal y como nos explicaba su presidente, Enrique Villalobos, además de la puesta en marcha de comedores populares o roperos, las asociaciones hicieron una gran labor de terapia vecinal. La FRAVM tiene como pilar básico ser punto de encuentro con el objetivo de unir colectivos y abogar más por lo que une que por lo que separa, por lo que su existencia tiene todo el sentido y todo el futuro.
Como he señalado, las Comisiones Obreras de Madrid mantenemos, desde la inolvidable clandestinidad, una histórica relación con la FRAVM que ahora nos ha llevado a poner en marcha conjuntamente un nuevo servicio de asesoramiento en los barrios, dirigido a trabajadores y trabajadoras. El pistoletazo de salida ha sido hace un par de semanas en la Asociación de Vecinos Puente de Vallecas, pero seguiremos…


Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Fuente: madridiario

lunes, 20 de noviembre de 2017

Madrid mantiene para mañana las restricciones de aparcar en el SER por contaminación y la velocidad de 70 km/h en M-30



MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) - 

El Ayuntamiento de Madrid mantiene para este martes el escenario 2 del protocolo de contaminación, por lo que seguirá estando prohibido aparcar en la zona SER dentro de la M-30, en el caso de los no residentes, y la velocidad máxima en la M-30 y accesos dentro de la M-40 será de 70 kilómetros por hora.
El protocolo se activó el pasado miércoles por la noche, con medidas que empezaron a aplicarse el jueves, en escenario 1. Desde entonces, se ha mantenido activo dicho protocolo con restricciones de aparcamiento desde el sábado. 

Ante esta situación, se recomienda el uso de transporte público. El Ayuntamiento de Madrid volverá a informar mañana antes de las 12.00 horas las medidas a aplicar el miércoles. [...]


Leer mas: Europa Press 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Tal día como hoy de 1933...


Carmena frena 18 nuevas obras para cumplir la Ley de Estabilidad

El Ayuntamiento descarta construir escuelas infantiles, centros para mayores, una piscina y obras en centros deportivos para ajustar el gasto


LUCA COSTANTINI
19 nov 2017

Manuela Carmena junto a Rita Maestre, Carlos Sanchez Mato y Marta Higueras. 

Villaverde pierde el 41% de la inversión del Ayuntamiento y Barajas el 25%

El gobierno de Ahora Madrid recorta 58 millones de euros en inversiones en los distritos para cumplir con Hacienda


LUCA COSTANTINI
19 nov 2017

Una escuela infantil en Madrid en agosto de 2017. 

Carmena no cumple con El Gallinero

DANIEL MARTÍN
19 nov 2017

Una mujer pasea a un niño entre las chabolas de El Gallinero. OLMO CALVO

A 12 kilómetros del centro de la capital de España se encuentra un paisaje que evoca a los peores lugares del mundo subdesarrollado. El medio centenar de chabolas de El Gallinero, junto a la Cañada Real, alberga a 38 familias rumanas de etnia gitana, unas 200 personas que viven rodeadas de basura, escombros, marginalidad y miseria.

Hace justo un año, la edil de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras, les prometió que el poblado sería desmantelado en «no más de nueve meses». Hoy sus habitantes siguen allí y no constatan que se hayan producido grandes mejoras.
«No puedo hablar, se pensarían que soy un chivato», responde airado un hombre de mediana edad mientras a su espalda una niña pequeña corretea completamente desnuda entre vidrios rotos y otros restos de enseres. Varios vecinos esgrimen este mismo argumento para justificar el no acceder a compartir su opinión con la prensa.
Una doctora del servicio municipal Madrid Salud con 10 años de experiencia en este asentamiento ilegal confiesa que en todo ese tiempo no había visto peor ambiente entre las familias. «Aquí hay gente buena, pero hay otra que, en fin, se dedica a otras cosas...», contesta cerca de un contenedor de obra que está ardiendo.
Durante los últimos tiempos se han producido varias redadas en el poblado. En una de las más importantes, hace casi dos años, agentes de la Guardia Civil detuvieron a cuatro decenas de personasacusadas de haber robado una gran cantidad de cobre, material que queman para después venderlo.
Otras familias se dedican a la mendicidad o a la recogida y venta de chatarra. Sea por la presión policial, sea porque no encuentran muchas alternativas aquí, numerosas familias han abandonado El Gallinero rumbo a otros países durante el último año. Una anciana se acerca buscando ayuda para introducir en un teléfono móvil el prefijo de Alemania, donde vive una de sus hijas.
En este poblado levantado a principios del siglo XXI entre el Ensanche de Vallecas y Rivas-Vaciamadrid, muy cerca del vertedero de Valdemingómez, los niños están en «situación de extrema vulnerabilidad», según ONG como Save the Children, que denuncian que las condiciones en que viven «representan una grave violación de sus derechos humanos». De hecho, esta organización utilizó el indicador de pobreza humana del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo para analizar El Gallinero y el resultado lo colocaba al nivel de Burkina Faso o Níger, los países más pobres del mundo.
Aproximadamente el 75% de los habitantes de El Gallinero son menores de 16 años, según los efectivos de los servicios médicos municipales, que aseguran que ahora la mayoría de entre los que tienen seis y 12 años sí que asiste al colegio.
Letrinas instaladas en el campamento ilegal. O. C.
El viernes, sin embargo, el poblado estaba lleno de chavales, algunos en edad preescolar y otros que habían hecho pellas en el instituto. Muchos de los habitantes de El Gallinero son analfabetos funcionales y algunos, sobre todo los pocos ancianos que hay, no hablan el castellano o lo hacen con dificultades.
Florica es madre de tres criaturas. Lleva 15 de sus 25 años en el complejo chabolista y todos sus hijos han nacido allí. Denuncia que el Ayuntamiento, bien con Ahora Madrid, bien antes con el PP, lleva muchos años incumpliendo sus promesas en este poblado que toma su nombre de la antigua granja avícola que estuvo justo en esta zona. Donde antes había gallinas, ahora hay perros, gatos, culebras y ratas.
Para Florica, la principal ayuda que le podría ofrecer la Administración sería darles «ladrillos para poder hacer mejores chabolas» y construir «una zona segura para que jueguen los niños», que ahora lo hacen en una explanada cubierta de cascotes fruto de los derribos. En la entrada del poblado, junto a la vía de servicio de la A-3, por donde pasan continuamente camiones en ruta y 'cundas' que se dirigen a la Cañada Real, hay una precaria cancha de fútbol-sala sin redes en las porterías. Uno de sus hijos ha escrito una carta a la alcaldesa, Manuela Carmena, pidiéndole una zona de recreo.
Parte del terreno donde se asienta este drama humano, dividido de forma virtual en tres parcelas, pertenece a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento, que poseen entre los dos el 24% de la titularidad del suelo debido a su integración en la Junta de Compensación de Valdecarros, que gestiona uno de los principales desarrollos inmobiliarios de la ciudad. Es por ello que cada cierto tiempo se producen derribos en las infraviviendas donde ya no vive nadie.
«Ayer tiraron una chabola, dijeron que hoy iban a recoger los escombros y mira», dice un chaval señalando la maraña de materiales de todo tipo a la que ha quedado reducida la antigua casa de alguien y que todavía no han sido retirados. Según dice otra vecina, algunas llevan así meses.
El Consistorio de Carmena prometió a los vecinos hace casi dos años que asfaltarían calles para que los niños no tuvieran que ir al colegio llenos de barro cuando lloviera y que instalarían letrinas comunes y, quizás, también duchas. Pero tardó otro año más en firmar un decreto de emergencia para comenzar las actuaciones.
Ahora varias partes del poblado están asfaltadas, aunque son casi residuales en comparación con el conjunto, cuyo paisaje se parece al de un vertedero, con una charca insalubre incluida. El Gobierno de Ahora Madrid sí que instaló 12 letrinas, aunque los pobladores se quejan de que no las vacían y algunas están en estado de grave deterioro.
De las duchas, ni rastro, y la única fuente de agua potable que encontramos no sólo no funciona, sino que tiene el sumidero lleno de basura y a su alrededor hay manchas de lo que parece sangre seca.
Fuentes municipales aseguraron a este diario que están «ultimando el preparativo» para desmantelar El Gallinero y realojar a las familias, pero no precisaron ninguna fecha. El tema se tratará en la Comisión de Equidad, Derechos Sociales y Empleo de la semana que viene.
Fuente: El Mundo