jueves, 10 de agosto de 2017

La violencia de género es la mayor lacra que vivimos y sufrimos las mujeres en el siglo XXI


Es un problema que nos afecta directamente a nosotras, pero no sólo. Nos matan por ser mujeres. Y también matan y maltratan a nuestros hijos para hacernos daño.
La violencia de género es también un problema social. Según una encuesta reciente de El Mundo, el problema de la Violencia de Género sólo preocupa a un 1,4% de la población. Un 1,4% de la sociedad española. Una gota en un océano. Una piedra en un desierto. Eso es el 1,4% de la población española.
Las cifras de violencia de género, según feminicidios.net, de mujeres asesinadas durante estos tres últimos años a manos de sus parejas y ex parejas son las siguientes: en 2015 fueron asesinadas 112 mujeres. En 2016, 105 mujeres asesinadas. En 2017, durante 8 meses, llevamos 70 mujeres asesinadas. Estas cifras no se corresponden con los datos oficiales del Ministerio de justicia, sanidad y asuntos sociales ya que el ministerio no cuenta como casos de violencia de género las mujeres asesinadas por hombres con los que no tienen una relación sentimental. No debería ser así.  Las amigas, las madres, también son victimas. Recordemos el caso de Marina y Laura, las dos jóvenes asesinadas en Cuenca a manos del ex-novio de Marina, Marina si cuenta como víctima de violencia de género pero Laura, la amiga que la acompañó a recoger las cosas de casa ya que Marina estaba aterrada, no, para el ministerio Laura no es una víctima de violencia de género.
Así, flaco favor hacen las instituciones en estos casos, a las mujeres maltratadas, a las víctimas de violencia de género. En muchos casos, se debe a la falta de recursos y de formación de los gentes implicados (jueces, policías, servicios sociales y sanitarios) Está, por ejemplo, el caso de Sara Calleja, una mujer que interpuso 19 denuncias contra su ex-pareja, un maltratador. Sara acabó suicidándose porque no podía más. Después de esas 19 denuncias, de que muchas veces en comisaría apenas la hicieran caso, de juicios, de órdenes de alejamiento….el acoso, las amenazas, el miedo, seguían. Una vez más, la justicia fue ciega. El acabó denunciándola a ella y arruinándola la vida. No encontró otra salida que no fuera desaparecer. La justicia, una vez más, fue ciega. Como está pasando con Juana Rivas, que tiene una orden de busca y captura por no entregar a sus hijos a su padre, un maltratador. ¿qué mujer no huiría con sus hijos antes de dárselos a un maltratador y saber que puede no volver a verlos vivos?
La Violencia de Género, es un problema, una lacra que afecta a familias enteras, que mata mujeres, que deja niños huérfanos, que mata niños….Este año van alrededor de 10 niños asesinados por sus padres para hacer daño a sus ex-mujeres o asesinados a la vez que sus madres. Ya tenemos un artículo donde hablamos de la necesidad de considerar víctimas de la violencia de género a los hijos de mujeres maltratadas, son víctimas, es un hecho, es una cuestión que determina tu vida futura y tu personalidad…son víctimas porque viven con miedo, viven entre golpes, viven viendo como su padre pega a su madre hasta matarla….
Hay que empezar a tomar medidas contra la violencia de género. Medidas de todo tipo: social, educativas, políticas, institucionales, sanitarias… Las mujeres, las víctimas, deben sentir apoyo en todos los niveles.
Decía Celaya que la poesía es un arma cargada de futuro. Versionando a Celaya, podemos hablar de la educación como arma de futuro: sin trabajo en los colegios, en los instituciones, en las escuelas infantiles, sin charlas, sin enseñar igualdad, sin respetar el papel de las mujeres en la historia, en la cultura y en la sociedad, sin concienciar en el respeto a la mujer….sin todo eso y muchas cosas más estamos condenando a las siguientes generaciones de mujeres a convivir con la lacra que hoy combatimos.
Las mujeres maltratadas necesitan una salida, a nivel social, saber que para ellas hay esperanza, hay futuro. Cuando tu pareja te maltrata ves un mundo lleno de abismos, de vacío, vives con miedo y sin esperanza.
Es necesario invertir en medidas de detección y prevención del maltrato, dotándolas no sólo de contenido para evitarlo, para que se acabe cuanto antes, para que la mujer maltratada pueda volver a ser libre. Son necesarias medidas políticas, instituciones y judiciales para evitar casos, que los hay y muchos, en los que en el maltratador entra en la cárcel (cuando llega a hacerlo) y al salir mata a su ex-pareja o su pareja. Esas muertes son evitables, no se toman las medidas para evitar que el maltratador vuelva a acercarse a su pareja o ex-pareja. No se toman medidas para evitar estas muertes. Y quien no toma medidas se convierte en cómplice. La justicia y las instituciones son cómplices de estos asesinatos.
Para acabar con los asesinatos de mujeres hace falta mucho trabajo, muchísimo: un plan estatal real contra la violencia de género (que no se quede en postureo y en políticas que no se llevan a cabo), medidas reales contra los maltratadores, trabajo de concienciación en escuelas, institutos, colegios, reconocimiento del papel de la mujer en todos los niveles: sociedad, cultura, ciencia, educación, historia….
Esto son sólo ejemplos pero junto con mil medidas más supondrían el primer paso hacia el fin de la violencia de género.
Patricia F.García  @patrigos

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